Almudena Cid: “La interpretación me permite jugar con todo aquello que reprimí”

Almudena es la única deportista que ha disputado cuatro finales de gimnasia rítmica. Ahora se centra en un nuevo proceso vital y laboral, el de ser actriz en la serie ‘Rabia’, sin dejar aparcada su pasión: el deporte.

La vida gira irremediablemente y, o nos subimos a la noria constante que nos empuja a seguir la cinética circular, o nos bajamos para simplemente admirarla en todos sus cambios y variaciones. Una de aquellas personas que prefiere ver y disfrutar la vida desde arriba es Almudena Cid, uno de los referentes en el deporte español a nivel mundial.

La gimnasta en disciplina rítmica se convirtió en la primera deportista en disputar cuatro finales de los Juegos Olímpicos gracias a la constancia, a la superación personal y profesional y a una disciplina que actualmente aún transmite a sus alumnas. Precisamente, ya está preparada para entregar un relevo a las joyas que en este arte de la rítmica tienen ganas de soñar, bailar, girar y vivir, como Almudena.

En esa noria que es la vida, y tras 21 años de carrera deportiva, ahora la misma deportista que nos hizo soñar y emocionarnos con sus ejercicios de gimnasia, nos sorprende con su versatilidad en el mundo profesional: su carrera de actriz ha arrancado, y lo hace en una de las series del momento, ‘Rabia’ de Cuatro. Además, sigue trabajando en su colección de libros ‘Olympia’ y sigue entrenando, una obviedad para una deportista que no se cansa de amar lo que la convirtió en lo que es. Por más vueltas que dé la vida.

Entrevista Almudena Cid

Fotografía realizada por Alberto López Palacios

Deporlovers entrevista a Almudena Cid

Deporlovers: Eres la única gimnasta en la disciplina de rítmica que ha disputado cuatro finales olímpicas. Admirada por muchísimas generaciones de personas que aman este deporte, y ahora, actriz y escritora. ¿Ha tocado techo Almudena Cid en ilusión o aún le quedan proyectos por hacer?

Almudena Cid: “Siempre he sido de objetivos a corto plazo y de cuidar y mimar lo que tengo. Llevo 7 años formándome como actriz y disfruto mucho de los pequeños avances. Estoy al principio de esta profesión pero con muchos valores adquiridos de mi etapa deportiva que hacen que gestione mejor mi inocencia y mis ganas”.

D: Tras el bronce conseguido en el Mundial de Stuttgart, ¿cuál crees que será la meta a alcanzar por el combinado de rítmica español? ¿Hay posibilidad de luchar con rusas y búlgaras?

A.C: “Nuestro conjunto español está formado por gimnastas muy experimentadas, llevan conviviendo juntas muchos años y se conocen perfectamente. Ellas han superado a estos equipos en algunas competiciones, no es un imposible. Lo que más me gusta del panorama internacional es poder disfrutar de los diferentes estilos de gimnasia que ofrece cada país llegando a dejar de lado el resultado y disfrutar de este deporte tan artístico”.

Almudena Cid Deporlovers

Fotografía realizada por Alberto López Palacios

D: ¿Ha tenido Almudena alguna vez el pensamiento fugaz de haber querido nacer en Rusia? ¿Cuál es la distancia económica y deportiva que separa la federación español de la del este?

A.C: “Principalmente nos diferencia la estructura, como tienen organizada la pirámide de trabajo y los medios económicos con los que cuentan. En España se practica mucho este deporte, por no decir que es la más practicado en edades comprendidas entre niñas de 6 y los 16 años, aunque también hay chicos que lo practican. Con mas medios económicos, una buena estructura e invirtiendo en seguimiento y captación de gimnastas con talento tendríamos muchísimas más gimnastas en el alto nivel”.

D: Escritora de éxito con la serie de libros ‘Olympia’. Cuéntanos más sobre la protagonista que aparece en los libros. ¿Con qué motivación crees que la hiciste aparecer en la literatura? ¿Hasta dónde llegará su aventura?

A.C: “Siempre pensé en ser más un referente animado que de carne y hueso. Era un sueño que tenía desde hace años. Olympia soy yo misma, pero con la suerte de cambiar todo aquello de lo que años después aprendí. No tener que esperar cuatro años para resolver un miedo, una duda, un bloqueo común en todas las gimnastas es maravilloso. En ellos plasmo todo aquello que a mí como persona y gimnasta me hubiese ayudado. Los personajes que acompañan esta historia están basados en hechos reales aunque existe mucha ficción. Sé que hubiese leído estos cuentos cuando fui gimnasta y sé que me hubiese aficionado a la lectura gracias a ellos. Es mi principal motivación para trasladar a las mas pequeñas y no tan pequeñas mi historia”.

Fotografía realizada por Alberto López Palacios

Fotografía realizada por Alberto López Palacios

D: Háblanos de Natalia García, una de las joyas de la gimnasia rítmica española en la actualidad. ¿Qué pronosticas para su futuro? ¿La nombrarías heredera?

A.C: “Ella es una gimnasta especial, con unas condiciones corporales muy buenas, talentosa en el manejo del aparato y de un carisma arrollador en la pista. Me gustaría que fuera ella mi sucesora, principalmente porque trabaja en un entorno donde el trabajo es artesano, donde no existen atajos para conseguir los resultados y donde el respeto a la profesión esta por encima de todo gracias a Iratxe Aurrekoetxea, para mi la entrenadora que entiende este deporte como lo entiendo yo”.

D: Revélanos algún deporte que practiques y que no hayas dicho nunca. ¿Has probado con el Acroyoga? ¿Te veremos participar en una Spartan Race, Farinato Race, etc?

A.C: “Siento especial atracción por el Acroyoga pero más aun por el Aerial Yoga que conocí gracias a Jonatan Cañadas. Ojalá llegara cerca del gimnasio al que yo voy. Incluso me encantaría formarme como instructora. En cuanto a la Spartan Race la haría por diversión con mi grupo de amigos”.

D: Cuéntanos la anécdota más graciosa que te ha sucedido haciendo deporte.

A.C: “Por ejemplo… Al terminar las competiciones siempre hay una cena de clausura. Claro que volvemos a estar las mismas personas que hay en la competición y acaba convirtiéndose en una cena más si no es porque llevamos un vestido para la ocasión. El caso es que en una de ellas terminé bastante cansada y me subí a la habitación. Estaba en braguitas cuando sonó una explosión enorme y al segundo derriban mi puerta para acto seguido dos bomberos guapísimos sacarme en brazos como en las películas. No se cómo pero en un segundo les dio tiempo a cogerme una camiseta y aparecer en el hall del hotel en medio de todos los vestidos de gala”.

D: ¿Qué pensaste cuando besaste por última vez el tapiz de un estadio olímpico? ¿Qué se le pasa por la cabeza a una deportista que dice adiós pero que se va llena de distinciones?

A.C: “Ese momento fue agridulce. Me despedía de lo que más amaba y más competente me hacía sentir. Pero por otro lado, merecía ese final, a la altura de mi carrera y mi dedicación. Para mi era muy importante decidir dónde, cuándo y cómo. Ese momento es importante para todo deportista. Piensa que la retirada esta presente durante muchos años mientras hacemos la transición a otra profesión y depende de cómo cierres tu etapa deportiva, avanzas o te quedas estancado”.

D: Sabemos que te pirran las patatas y la comida italiana. Pero, ¿qué alimentos no pueden faltar en la dieta de Almudena Cid? ¿Te cuidas mucho a nivel nutricional?

A.C: “Trato de llevar una alimentación equilibrada sobre todo de lunes a viernes. Suelo cenar verdura, la carne roja la consumo poquísimo, me encantan las sopas y las pasta que trato de hacer yo misma. Pero lo más importante para mí es seguir entrenando algo. Dedicarle a mi cuerpo una parte del día. Primero porque en cuanto se me afloja la musculatura de los pies y la espalda enseguida sale el dolor óseo por haber forzado el cuerpo durante tantos años, y segundo porque me gusta sentirme ágil y en forma”.

D: Si no hubieras sido gimnasta, te hemos oído decir que te hubiera encantado ser patinadora o bailarina. ¿Es ser actriz el sueño que nunca habías contado y con el que también pensabas?

A.C: “Nunca pensé en ser actriz. Creo que porque sin saberlo lo he sido. Durante años me creí fuerte, me creí una persona inmune a la crítica, a la humillación. Creí que no era necesario mostrar las emociones porque eso me debilitaba. Hasta que me retiré y descubrí que seguía siendo la misma que con 11 años. La interpretación me permite jugar con todo aquello que reprimí. Otra de las cosas que me apasiona de la interpretación es tener que trabajar corporalmente para afrontar un personaje. Me he formado en la esgrima escénica, he tomado clases de hípica…
Evidentemente si no llego a hacer rítmica hubiese hecho cualquier otra disciplina artística como el patinaje sobre hielo o la danza”.

Fotografía realizada por Alberto López Palacios

Fotografía realizada por Alberto López Palacios

D: ¿Dónde se siente una más feliz: compitiendo, enseñando a las más pequeñas o delante de una cámara de televisión?

A.C: “Esta respuesta es difícil. En el final de un ejercicio, de una gran competición sientes que todas esas horas de entrenamiento de golpe te hacen volar. Te acuestas con una paz interior indescriptible y amaneces sin cargas, sin mochilas, satisfecha”.

Cuando estoy con las más pequeñas siento que ser referente es una responsabilidad muy grande y al mismo tiempo me siento afortunada de poder ser eso alguien en su día fue para mi, una fuente de inspiración.

Y en cuanto al medio audiovisual, cuando he estado rodando una serie, he sentido que me hacía feliz que por fin encontraba algo donde no me importaban las horas, las repeticiones y los tropiezos. Siento que vuelvo a empezar y que cada día avanzo. Esta sensación me la daba cada día del entrenamiento y la interpretación me la ha devuelto”.

D: Comenzaste en Ikastola Arantzabela donde ya comenzaste a destacar, y comenzaste a vivir horarios de infarto con entrenamientos de 6 a 12 de la noche. ¿Vale la pena tanto esfuerzo por un sueño? ¿Cuál fue tu momento más duro en este deporte?

A.C: “Vale la pena dedicarte a lo que quieres, y esforzarte por ello. No me importaba no ir a un cumpleaños, o no poder patinar sobre hielo porque quería ser gimnasta. Pero también hay que saber que los sueños van cambiando y que no importa si un día decides dejarlo porque quieres avanzar en otra dirección. Lo más importante es tener la capacidad de escucharse a uno mismo y ser coherente. Eso da mucha felicidad”.

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