Historias de superación: Cuando un sueño se hace realidad, por Santiago Sanz

Santiago Sanz, un ejemplo de superación.

Santiago Sanz es posiblemente uno de los deportistas más laureados de todo el panorama español. Sanz acumula un total de 18 medallas repartidas entre Mundiales de Atletismo, Juegos Olímpicos y Europeos. Pero mientras su grandeza y su palmarés como deportista ha ido creciendo con el paso de los años, poco o nada se ha escuchado hablar de él. El deporte parece reservado a las estrellas, a esos elegidos por el Dios del Deporte para conseguir todo lo que se propongan casi de manera innata. Para los Michael Phelps, los Roger Federer, los Rafa Nadal, los Michael Jordan, los Cristiano Ronaldo o los Leo Messi. Pero el mundo del deporte está lleno de héroes y sobre todo, de historias de superación. Y ahí, Santiago Sanz va por delante de muchos.

Como el propio Santiago Sanz (Alicante, 1980) cuenta en su página web oficial, pocos meses después de su nacimiento comenzó a tener dificultades en los movimientos típicos como andar o moverse con naturalidad. Su psicomotricidad no era la que un niño suele tener a esa casi inexistente edad y sus padres no esperaron más para conocer qué le pasaba realmente a Sanz. Básicamente, el destino quiso ser cruel. Sanz sufría la enfermedad neurológica de Charcot Marie Tooth, que afecta a 1 de cada 2.500 personas en el mundo. La enfermedad o síndrome de Charcot Marie Tooth comienza a deformar nuestro cuerpo de forma gradual. Algunos casos se dan desde los 10 años, otros desde los 50 ó 60. A Sanz le tocó sufrirlo desde pequeño. De hecho, a los 13 años ya no podía caminar. La silla de ruedas iba a tomar protagonismo en su vida. Su vida había cambiado de forma injusta, sí, pero Sanz le dio el giro inesperado.

SANTISANZ

Sanz cambió la forma de ver su vida. El pequeño Santiago Sanz se dio cuenta de que en estos casos hay dos formas de verlo y decidió la mejor, la de seguir adelante en lugar de quedarse con la realidad y cumplir un sueño, el suyo, el de ser atleta profesional. Su pueblo, Albatera, se convirtió de repente en una zona de entrenamiento para uno de los atletas paralímpicos que más reconocimientos y títulos ha conseguido en España y en el mundo. Pero Sanz no solo quería formarse deportivamente hablando, sino que también tuvo tiempo para convertirse en Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad de Valencia y en Entrenador Nacional de Atletismo.

Su primera actuación en el panorama deportivo internacional llegó con el inicio del nuevo mileno. En el año 2000, Sidney fue testigo del alto nivel deportivo de Santiago Sanz. Especializado en todo lo relacionado con los maratones y pruebas de fondo adaptado (400 metros, 800 metros, maratones…), Sanz logró el billete a los Juegos Olímpicos de Sidney en Murcia y casi sobre la bocina. Sin ir más lejos, ese día es el momento deportivo más especial para él. Ya en los Juegos Olímpicos, Sanz consolidó su esfuerzo en tierras murcianas llevándose la medalla de plata en 5.000 metros y el bronce 800 metros. Desde entonces, su carrera no hizo que mejorar consolidándose ya a nivel mundial en el año 2004 y confirmándolo en los Mundiales de Holanda 2006.

Cuatro años después de que Sanz se apuntara las primeras medallas en unos Juegos Olímpicos, el atleta se destapó ante el mundo del deporte consiguiendo no solo victorias sino también récords mundiales. El alicantino rompió los récords nacionales de 800 metros (2´01´´43) y 1500 metros (3´39´´63), batió los récords del mundo en carretera en 5.000 metros (11´55´´) y 10.000 metros. (24´14´´) y fue campeón de Europa de 800 y 1.500 metros. Aquel año 2004, Sanz puso la guinda al pastel al recibir la medalla al mérito deportivo por la Comunidad Valenciana y al ser nombrado como el mejor deportista de la provincia de Alicante.

La carrera de Santiago Sanz es un ascenso constante. De las 18 medallas que ha conseguido durante su carrera profesional, 9 son de oro, 4 de plata y 5 de bronce. Sanz ha participado en dos Juegos Olímpicos (Sidney 2000 y Atenas 2004), en tres Mundiales (Francia 2002, Holanda 2006 y Reino Unido 2015) y en tres Europeos (Suiza 2001, Holanda 2003 y Finlandia 2005).

Pero lo mejor de Santiago Sanz no está en las vitrinas ni en su museo deportivo personal. La grandeza de Santiago Sanz es su capacidad para darle la vuelta a una situación de gravedad extrema como la enfermedad que arrastra desde pequeño para después cumplir su sueño de ser atleta profesional y además de ser uno de los mejores no solo del panorama español sino mundial. Sin duda, un ejemplo de superación.

Su forma de vida, resumida en una frase: “No hay que imponerse límites. Tenemos que explorar nosotros mismos nuestros límites”.

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