Juan del Val: “Compitiendo en un Ironman me lo paso tan bien que, para mí, no genera sufrimiento”

El periodista nos habla de su vertiente más deportista, su afición a la bicicleta, los maratones y el Ironman.

Juan del Val es una de esas figuras mediáticas que debían pasar tarde o temprano por Deporlovers. Periodista, deportista y escritor, se muestra al mundo en su condición de multidisciplinar como “alguien que no puede estar quieto”. Quizá de ello salga su pasión por el deporte, el running, la bicicleta y los maratones.

A Juan lo podemos oír todas las mañanas de lunes a viernes de 6 a 10 h. en Melodía FM junto a su mujer, Nuria Roca, y al lado de su gran equipo (Sara, Berni y Nacho). Ellos no sólo nos acompañan en las ondas mientras nos tomamos un buen café, sino que además les ha sentado genial el madrugón diario, después de los datos maravillosos de audiencia y el reciente premio que recogió su “capitana de barco”, Nuria Roca en 2015 como “Mejor presentadora de radio por “Lo mejor que te puede pasar”.

Al habla uno de los comunicadores más exitosos del país, super vivo en Twitter, el cual trabaja con la misma pasión para superarse a sí mismo en una competición deportiva, como a nivel profesional. Su secreto, dotar a su equipo de una importancia brutal, además de contar con una familia que le anima a ser mejor con lo que hace.

Deporlovers habla con Juan del Val

juandelval iron man

Deporlovers: ¿Siempre has sido aficionado al deporte o es un “gusanillo” que te ha picado con el tiempo?

Juan del Val: “Siempre he sido aficionado al deporte. Practiqué de niño algunos, pero luego lo dejé durante bastante tiempo. Más tarde ya lo retomé, sobretodo cuando dejé de fumar, a partir de los 32 años”.

D: Tu ya habías realizado hasta 10 maratones antes, pero está claro que querías más ¿Cómo llegaste pues a meterte en un lío tan grande como el Ironman?

J.dV: “Yo, la verdad, es que nunca sé hacer cosas de manera suave. Yo llevaba muchos años sin hacer deporte, y en el año 2003 exactamente empecé a correr un poco sin ser capaz de aguantar los kilómetros. Eso fue en octubre aproximadamente, y en abril corrí el maratón. Obviamente, esto no se lo recomiendo a nadie porque no se puede hacer.

Después de eso corrí las 10 maratones, y en el último (que era el que mejor preparado estaba), en Valencia en 2013, yo quería hacer 3 horas 10 minutos de tiempo. Venía de hacer 3’20” en París, y tras rodar en Valencia tres días iba super ‘sobrao’. Pero ‘peté’ y acabé haciendo 3’59” y pensé, pues me voy al triatlón.

En ese momento yo ya había pasado una edad, los 40-42 o por ahí… Ahí ya no me apetecía entrenar demasiado. Pensé, mira, para ponerme a hacer series e intentar bajar tiempos, mejor hago otra práctica que esta me va más. Tanto mentalmente como también para mi edad, donde los ritmos ya no pueden ser muy altos. Por eso, lo que decidí fue meterme en el triatlón.

Además, conocí a un entrenador que se llama Óliver de la Fuente y además de ser mi entrenador nos hicimos amigos. Entonces nos propusimos un reto. Te hablo de diciembre de 2013. Yo le dije, mira, ‘yo quiero hacer un Ironman’ y él me dijo, ‘vamos a prepararlo’. Yo, a todo esto, tenía un hándicap muy grande que era que no sabía nadar. Pero no en plan lo que dicen los triatletas que no saben nadar. Lo mío era que si estaba en una piscina, en el segundo largo me tenían que sacar. Y además, ¡nunca había montado en bici! Eso sí, en abril de 2014 ya estaba haciendo un medio Ironman en Sevilla, y nadé en el Guadalquivir. Y en junio de ese año terminé el Ironman de Austria”.

“Tenía un hándicap muy grande antes de hacer triatlones: yo no sabía nadar”

D: Dinos Juan, a nivel físico, ¿cómo te preparas para esta competición?

J.dV: “Pues me puse en manos de mi entrenador. Óliver tiene una manera de trabajar bastante efectiva, y a mí me planificaba un entrenamiento de 12-14 horas semanales. Para prepararse en cuestión de 6 meses un Ironman la verdad es que parece poco. Eso sí, acabé bien y entero, pero con una marca discretísima: 12 horas 24 minutos. Que no está mal, pero bueno, es normal. Eso sí, logré nadar que para mí era un reto increíble. Y nadé durante 4 kilómetros“.

D: Leímos en el blog de tu mujer, Núria Roca, (“Los tacones de Olivia”), donde también escribes, que hiciste tu primer Iron (2013) en Austria, y que un año más tarde, hiciste un segundo en Alemania (Roth), donde tuviste que abandonar forzosamente. ¿Qué falló? ¿Qué es exactamente lo que hiciste o no hiciste bien para que no pudieras terminar la prueba?

J.dV: “Pues sí. Lo primero, decir que en un Ironman puede pasarte cualquier cosa. Yo sinceramente no sé el motivo por el que me pasó, pero recuerdo lo que me pasó. Salí de nadar con un dolor de cabeza tremendo (como si fuera una jaqueca) y eso me revolvió el estómago. Ese día, además, hacía muchísimo calor.

Una vez cogí la bici (con la cual he cogido mucho cariño, ahora me gusta mucho) pensé: ‘ahora es mi prueba, va a ir fenomenal…’ Pero desde el km. 30 el cuerpo, por algún motivo, no toleraba ni si quiera el agua. Obviamente tampoco comer. En el kilómetro 80-90 empecé a pasarlo verdaderamente mal, porque iba completamente deshidratado.

foto juan del val

A partir del kilómetro 130 vi un puesto de avituallamiento y pensé en parar para ver si me rehacía. En ese punto, yo creo que no llegué a perder el conocimiento en ningún momento, pero al bajar de la bici me caí al suelo.

De repente, empecé a ver como venía gente y entre otros un médico. Entonces veo como me pone el aparato para medir la tensión. Y tal cual me la toma oigo que dice: ‘Finish’. Entonces me comenzó a poner suero en el arcén. En la ambulancia me volvieron a poner suero y me llevaron al hospital de campaña. Ahí me recuperé. Salí y me comí todo lo que pillé. Ya por la tarde, me rehice y me metí en un maratón para ayudar a un amigo e hice 26 kilómetros con él.

Entonces, pensé que era una pena, encontrándome tan fuerte físicamente como estaba. Por eso, me paré el verano y en octubre de 2014 hice el de Barcelona. En ese caso hice 12 horas 3 minutos, y nadé de manera horrorosa, pero la bici me fue muy bien. Entré en meta muy entero y me saqué entonces la espina de Roth. En este año 2015 he parado, y en 2016 quiero volver“.

D: Y, a nivel nutricional ¿qué estrategias sigues aguantar la batalla que supone una competición tan dura? ¿Eres de lo que sigue una alimentación equilibrada a diario o solo comes concienzudamente cuando se acerca el momento de la prueba?

J.dV: “En cuanto a comida, voy a ser sincero: yo no me preparo especialmente. Como todo lo que puedo y no sigo ninguna estrategia especial. Me considero una persona de bastante buen comer y como de todo. Eso sí, procuro no hincharme a donuts, por ejemplo” (risas).

D: Es evidente que el factor psicológico es imprescindible a todos los niveles en la vida, más si cabe en competiciones del calibre de un Iron. ¿Cómo controlas/engañas a tu mente para que “soporte” ese sofre-esfuerzo? ¿Sigues algún método? 

J.dV: “¿Sabes lo que pasa? Yo creo que soy un deportista muy mediocre, quizás normalito. Eso sí, yo soy una persona super inquieta, que no puede estar quieto. Deportes como el Ironman o de larga distancia, me vienen de maravilla. Ahí es donde yo cambio mi manera de ser. Yo soy alguien rápido haciendo las cosas, super dinámico. Por eso, cuando tengo que enfrentarme a un reto tan grande de tantas horas haciendo una actividad e intentar dosificarte me divierto muchísimo. Me divierto compitiendo y también entrenando.

Para mí, sinceramente, no genera sufrimiento. Lo vives con gente que le apasiona esto, y yo también lo vivo cuando me voy en bici o cuando voy corriendo. Yo me lo paso tan bien que para mí no genera sufrimiento. Es algo muy placentero, aunque en el Ironman pases por malos momentos”.

“Cuando me enfrento a un reto grande, me divierto muchísimo”

D: ¿Qué piensa Juan del Val mientras compite?

fotografia juan del val

J.dV: “Siempre son cosas bastante positivas. Si lo queréis ver, escribí un post en el blog de Núria Roca ‘Los tacones de Olivia’ sobre mi experiencia en el maratón de Klagenfurt. Ahí cuento bastante bien lo que me pasa mientras que voy compitiendo. Yo allí en Austria lo pasé bien, pero hubo un momento de mucha debilidad en el kilómetro 2. Como yo ya había corrido muchos maratones y sé lo largos que son, al notar esa sensación en el 2 solo pude pensar en los 40 que me quedaban. En ese momento aparecieron los niños, los vi, y eso me dio un subidón muy grande.

En Barcelona, por ejemplo, que fui solo, al día siguiente trabajaba. Me cogí la bici, el coche, hice el programa de 6 a 10 y luego me fui a dormir. Yo fundamentalmente cuando corro, pienso que soy feliz. Cuando voy en la bici y corriendo en el Ironman me siento un privilegiado, por tener 45 años y estar en buena forma, de tener la oportunidad de enfrentarme a ese reto que me parece fabuloso.

Al ir allí a competir siempre me lo paso muy bien. Veo a la gente sufrir, intentar ser mejores, que es una de las cosas que te da el deporte. Lo que está claro es que si no disfrutara con lo que hago, no lo haría. Yo vivo de otra cosa y tengo mis tres prioridades, que son mi familia y mis hijos, luego va el trabajo que me da de comer y luego está el deporte”.

D: Por último, nos gustaría ponerte a prueba y que nos dijeras algo positivo de cada uno de los integrantes de tu programa:

J.dV: “Yo, antes que nada, hay una cosa que valoro mucho del equipo a nivel general. Son muy inteligentes cada uno de ellos, yo les admiro por eso. Entienden muy bien el proyecto en donde están y cada uno hemos entendido el rol que cada uno ocupamos.

De Nacho yo destacaría un talento innato y una capacidad impresionante para la observación. A la hora de hacer humor la clave es observar en lo que nadie se fija. De Sara podría decir que es maravillosa. Es la más joven del equipo, pero aún así es increíblemente madura, profesional y fascinante en todos los sentidos. Es muy buena persona, se implica muchísimo y siempre genera buen rollo.  Berni, para mí, es como si fuera mi mano derecha. Sin Berni este programa no sería como es. El programa lo dirigimos Nuria y yo, pero Berni es un apoyo fundamental. Tiene una capacidad de trabajo impresionante.

Y a Nuria la definiría como quien lleva un barco en el que siempre te apetece ir. Es muy fácil trabajar con ella. Además, genera siempre muy buen rollo y la verdad es que da gusto”.

D: Ahora sí, finalizamos interesándonos por tu futuro laboral: ¿estás centrado en este gran proyecto de radio 100% o hay algún otro en el horizonte?

D.dV: “Pues tengo una novela firmada con Espasa que tengo que entregar. Hasta ahora había hecho dos novelas con Nuria, y ahora lo hago en solitario. Escribir es fantástico, pero cuesta muchísimo. El programa me quita mucho tiempo y el deporte también. Eso sí, siempre que tengo un poco de tiempo pero espero tenerlo para el año que viene”.

Fotos cedidas por Juan del Val (@delvaljuan)

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