Lluís Barbé: “Cuanto más difícil es conseguir algo, más me satisface”

Entrevista exclusiva con Lluís Barbé, bicampeón de la Spartan Race, personal trainer, fisioterapeuta y motivador nato.

El equipo de Deporlovers tiene el placer de presentar a los mejores deportistas, a nivel físico y también a nivel mental. Hoy, hablamos con un todo-terreno en todo tipo de carreras de obstáculos y superación. Él mismo se define como fisioterapeuta, conocedor del cuerpo, personal trainer y corredor de obstáculos.

Es Lluís Barbé Llagostera, deportista de 33 años que presenta uno de los palmarés más espectacular a nivel español. Actualmente, es campeón de la modalidad Super en Marsella y Sprint en Barcelona. Además, es el tercero en la Serie de Élite de España, y está entre los 50 primeros clasificados a nivel europeo. Además es Orthos Ambassador y combina su faceta de deportista con sus cursos como profesional del cuerpo y la fisioterapia. Esta disciplina la desarrolla en el Boss Esportiu Cerdanyola, donde cada día hace crecer a los deportistas que le confían sus cuerpos y mentes para un trabajo total. Sus retos se cuentan como triunfos, aunque en la charla con él nos descubre a un maestro en motivación y superación.

Lluis Barbé en el Judgement Day

Deporlovers: ¿Hasta dónde nos tenemos que remontar para conocer al Lluís Barbé deportista?

Lluís Barbé: Desde muy pequeño era un chico muy nervioso y mis padres, cuando yo tenía 3 años, decidieron apuntarme a judo para calmar esa ‘hiperacción’. Así, el judo me ha acompañado prácticamente toda mi vida: toda la infancia, hasta bien entrados los 24-25 años. Paralelamente al judo comencé a practicar otras disciplinas de artes marciales, como lucha libre, lucha greco-romana, lucha sambo y ya posteriormente Jiu-Jitsu brasileño, etc. De esta manera, las artes marciales me han educado a nivel físico y a nivel mental con unos valores concretos como la humildad, el respeto y la entrega. Competí a nivel profesional a nivel autonómico, nacional e internacional, consiguiendo buenos resultados, hasta que a los 24 años tuve que dejar la competición porque comencé a trabajar como fisioterapeuta.

Desde el momento en el que abandoné la competición, continué haciendo judo pero no a nivel competitivo. Yo, que soy una persona muy competitiva, sentía que ya no me llenaba como antes y en este afán fui probando un deporte para competir. Así, aprovechando que había corrido antes, como parte de mis entrenamientos específicos, comencé a probar en el mundo de las carreras (populares, montaña y ciudad). Yo notaba que esta sensación calmaba mis ansias competitivas, pero no me llenaba del todo, hasta que llegó un amigo y me propuso realizar una carrera que se llamaba “Eternal Running”.

D: ¿Y qué tenía de especial esa carrera? ¿Sentiste que te llenaba por fin?

Ll.B: Desde que la comencé a correr me fijé que en la carrera se sucedían muchos obstáculos. Eran las únicas carreras de este tipo que existían en ese momento (hablamos del 2008). Esto me encantó porque no era sólo correr, sino que me retaba a nivel mental y me obligaba a estar pensando en las mejores formas para superarlos y seguir corriendo. Desde ese momento, hace siete años, empecé a interesarme por esas carreras de obstáculos. Así comencé a desarrollar cualidades de deportista completo que considero que soy, con cualidades de fuerza, resistencia y velocidad.

Lluis Barbe en el Eternal Running

D: Hagamos un viaje en el tiempo, pues. Desde 2008, cuando te presentas a la primera carrera Eternal Running de Sitges (16º clasificado), hasta tu primera experiencia en la Spartan Race (2014). ¿Cómo crees que evolucionaste como deportista?

Ll. B: Desde 2008, en mi primera Eternal Running, comencé a coger afición por estas carreras (quedando los primeros años entre los 10 primeros), hasta que pasados 2 años conseguía incluirme en el podium. En esos años también me presenté a otras carreras como la Buff Epic Run de Tortosa y de Montjuic, en las que comencé a sacar primeras posiciones. Fue en 2012 cuando conseguí ganar esa ‘Eternal Running’, esta vez en Castellbisbal. De hecho, había un premio que me motivaba mucho, un viaje a una de las carreras más extremas de Alemania si ganaba el circuito (puntuar en ocho carreras), y me presenté a todas en el 2012. Así, de ocho carreras, gané los ocho.

En 2013, me presenté a nueve y gané ocho. En la que no gané, tenía una faringitis aguda y aún así corrí y conseguí un muy sufrido segundo puesto. Además, también comencé a presentarme a carreras como la Finisher Nonstop Sprinter quedando primero. En ese tiempo, comencé a oír voces sobre una carrera que estaba empezando a sonar muy fuerte fuera de España: la Spartan Race. Era lo que quería: algo más extremo, algo más internacional. Y en 2014 llegó por primera vez a Madrid. Me presenté sin saber muy bien qué era, y quedé segundo por detrás del gran corredor Thomas Blanc. Considero que tuve mala suerte -creo que me acompaña bastante-, porque iba primer clasificado hasta que tuve un problema en una prueba y me superó. Aún así, me encantó la experiencia, porque veía como se premiaba la dureza y se instalaba el formato de “pruebas” en vez de sólo obstáculos.

D: Recuperemos esa sensación que te acompaña con respecto a la mala suerte. ¿Nos podrías contar qué pasó en la Farinato Race de Lugo? Llegaron a decirte “casi te rompes la pierna”.

Ll. B: Bueno, pues sucedió en una carrera nacional en la que comencé a competir este año, la Farinato Race (de 6 ha ganado las 6). En esa ocasión iba primero, a bastante distancia del segundo. Cuando tuve mala suerte, a tres kilómetros de la meta, había mucha agua y pasamos un terreno muy irregular. Vi un muro dentro del agua, y aunque lo vi no reparé en el profundo agujero que había antes de llegar al muro. Metí la pierna y me hundí hasta el muslo. En el momento noté un gran dolor, pero no me paré a revisarlo porque estoy acostumbrado a los grandes esfuerzos y sentir dolor, pero cuando salí del agua me vi la herida y me caí al suelo durante 5 segundos. Era un agujero muy profundo y un gran bulto que me obligó a parar por el dolor 4 o 5 minutos. A pesar de ello, las hormonas creo que hicieron su trabajo (risas) y conseguí seguir la carrera llegando primero en la contrarreloj.

D: ¿Cuáles fueron tus sentimientos al traspasar la meta en esa ocasión? ¿Todo el dolor del mundo se compensa con una victoria?

Ll. B: Realmente cuando consigo lograr algo, cuanto más duro, más difícil, más complicado ha sido más me llena y más me satisface. Para mí realmente es una prueba de superación, ya que considero que somos personas que tenemos que ser duros. Por eso, cuando más difícil me lo ponen, más me satisface. Como conocedor del cuerpo humano, como fisioterapeuta, este tipo de herida puede ser un problema y puedes tener una repercusión después. Por eso, nada más finalizar la carrera fuimos al hospital y me dieron cinco puntos, porque era una herida muy profunda y abierta. En esos momentos tenía la rodilla muy dolorida y abultada, y me preguntaron “¿cómo no te has roto la pierna?”.

La herida, finalmente, la controlamos con antibióticos y cuidados, pero se infectó y me impidió competir en la Spartan Race de Madrid, que era la carrera para la que más me había preparado.

D: Pasamos por otro de los momentos más duros que has vivido en la competición. Nos situamos en la Tough Guy de Wolverhampton en febrero de 2015. Según tu historial de carreras aparece como “abandono por congelación”. Cuéntanos más.

Ll. B: Bueno, ese fue una muy bonita y dura experiencia. Me presenté a la Tough Guy porque sabía que era una carrera muy extrema, sobre todo por temperaturas (es la más fría de Europa). Yo, ya sabes, cuanto más duro y más difícil, más disfruto y más me crezco. Aún así, tengo un punto débil: mis manos. Aguantan el frío, pero no mucho, ya que en España no se pueden simular temperaturas del norte de Inglaterra. A pesar de ello, durante buena parte de la carrera estuve en el grupo de los 6-7 primeros, aunque no había preparado mucho la carrera.

Continuamente habían pozas de agua y era un calvario. Los primeros íbamos destrozando el hielo. Los pies se resentían mucho, y yo casi ni los notaba, al igual que las manos. Nevaba un poquito, hacía viento y el agua estaba muy fría. Así, estuve mucho tiempo sin sentirme las manos y todo ello manipulando pruebas con cuerdas y rampas. Tras varios minutos sin notarme la mano derecha, decidí quitarme el guante que me daba más frío del que tenía. Y ahí estuve a punto de abandonar. Aún así el momento detonante fue cuando me vi en una altura en la que tenías que cruzar el agua. Yo era lo último que quería hacer, me repetía: “Si caigo, me da algo”. Pasé el obstáculo, aún con la mano morada y sin notármela. En ese punto, tuve muy claro mi decisión: “Ninguna carrera vale lo que valen tus manos”. De ahí surge lo que digo en mis vídeos: “A veces vale la pena abandonar, para seguir luchando más adelante”.

 

D: La pregunta está clara ahora para un competidor como tú: ¿Te presentarás otra vez a la Tough Guy, ahora ya como reto personal?

Ll. B: Sí, sin duda. En 2016 voy a volver y con una preparación más a la altura.

D: ¿Y en la Spartan? Has conseguido la trifecta, completando Sprint, Super y Beast. ¿Te queda la espinita de acabar venciendo la Beast, como en las otras modalidades?

Ll. B: Si te soy sincero, no. A mí me gusta correr en la Super, donde me considero un buen corredor de 10-15 km., ya que tengo una buena mezcla entre resistencia y potencia. Creo que debería clasificarse los campeonatos europeos y mundiales en las tres categorías, porque es como si en atletismo a un especialista en 800 m. le pides correr un 5.000. Aún así, eso no existe y se compite en una sola modalidad: Beast (la más larga).

Ahora me estoy preparando para el Europeo de Spartan Race en Eslovaquia (5 de septiembre). Este verano voy a luchar por hacer una preparación muy intensa para poder sacar un podim en la Beast de Eslovaquia y en el Mundial OCR de Ohio el 17-18 de octubre.

Lluis Barbe en Francia

D: Ya como personal trainer y corredor experimentado, ofrece un consejo de última hora para los valientes que se presenten a las próximas Spartan Race

Ll. B: Muchas veces me preguntan esto mismo en mi página web, Lo primero que tienen que pensar es qué modalidad quieren hacer: Sprint, Super o Beast. La preparación es diferente para cada una de ellas, y también dependerá de su nivel actualmente. Lo más importante, lo que digo siempre, es que corran, que corran y acumulen kilómetros. Hasta finales de agosto es bueno que se curtan su base atlética con un proceso evolutivo: cada semana, un poquito más. A seis semanas de la carrera sería interesante practicar series de subida y de velocidad, intervalos, cambios de ritmo… Además, paralelamente, será muy importante que desarrollen su capacidad de fuerza, porque en una Spartan lo más importante no es superar sólo el obstáculo, sino hacerlo de la mejor manera posible. Ya en septiembre, ultimar a base de circuitos como simulación de Spartan, para preparar el desgaste físico y mental que supondrá la carrera.

D: Vamos con algunas frases que deberás autocompletar, Lluís. La primera: La competición y la autosuperación que conlleva sólo la abandonaría si…

Ll. B: Si pones en riesgo tu salud. Sólo en ese caso.

D: Otra: Mi mayor apoyo en el mundo del deporte es…

Ll. B: Mi pareja.

Lluis Barbe en España Spartan Race

D: Entramos más profundamente en el tema de la motivación y el apoyo. ¿Cómo se desarrolla en una persona o deportista la capacidad de auto-superación? ¿Debe depender de otra persona?

Ll. B: No, en mi caso, el abandonar o no abandonar siempre dependerá de mí. Sin duda, el tema de motivación es personal y depende también de la experiencia que se haya tenido. Aún así, ¿cómo se ejercita esa capacidad de superación? La respuesta es entrenando. Buscando situaciones reales y experiencia se pondrá en práctica lo que comentamos. Si tú quieres vivir situaciones duras, vas a ser duro. Sobretodo hay que ser muy positivo: la cima sólo es la consecuencia final de tu esfuerzo, pero lo que importa de verdad es el camino.

D: Tema dieta: ¿Qué nos recomienda un deportista de tu talla? ¿Le damos importancia?

Ll. B: Hay que cuidarse, sobretodo por un tema de salud. Cuando comes bien, tu salud mejora y tu rendimiento mejora.

Lluis Barbe entrenando

D: Revélanos el proyecto que sigue Lluís Barbé como profesional del deporte. 

Ll. B: Tengo una idea que se basa en un proyecto que ya se lleva a cabo en otros países, como Inglaterra. Se basa en tener una zona en un exterior donde poder practicar bien los obstáculos en un circuito. La primera piedra se ha puesto en estos últimos días, cuando he preparado un circuito en Cerdanyola del Vallés, dentro de una colaboración con la carrera Legion Race. Allí, se construyó un circuito (diseñado por mí) duro, aunque asequible, para la gente preparada. Con este proyecto me gustaría seguir e implantarlo, cada vez más, en los ayuntamientos.

D: ¿Cómo ves la expansión de este tipo de disciplina, más orientada a la resistencia y a la superación de obstáculos? ¿Llegará a masificarse?

Ll. B: Actualmente está creciendo mucho, sobre todo por el boca a boca. Este tipo de deporte considero que es espectacular. Falta un poco más de difusión. De hecho: ¿qué hay más bonito que tú con tu cuerpo utilizando sólo patrones de movimiento naturales? Aún así, en España falta mucha cultura en este tipo de deporte. En otros países, entrenando en parques, la gente te aplaude. Aquí, te miran como un loco, y yo pregunto: ¿Quién es el loco, yo por moverme o tú por no hacer nada?

Etiquetas: Spartan Race 2015

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