Zahara, cantante, santa y runner: “Yo salgo a correr sin música”

Zahara lleva más de 10 años en el mundo de la música, pero a lo largo de su carrera también ha hecho otras cosas: ¡desgranamos su faceta de runner!

Zahara, cantante ubetense que lleva desde que compuso su primera canción a los 12 años sintiendo pasión por la música. Conocida por su espontaneidad y cercanía y por temas como Merezco, sintonía de la Vuelta Ciclista 2009; Con las ganas Crash, entre innumerables piezas que ponen al público la piel de gallina, actualmente está girando por toda España con su último disco publicado, Santa, que se colocó en el nº 3 de ventas en su semana de lanzamiento. Pero no todo es música en su vida, sino que dentro de ella está viva la llama de diseñadora, editora de vídeos y también la de deportista, Zahara nos cuenta su vida como runner con todo detalle.

DEPORLOVERS: Ya hace más de dos años desde que empezaste a salir a correr, ¿practicabas algún deporte antes? ¿qué te llevó a empezar con el running?

ZAHARA: No, no practicaba a nada. Alguna vez en la adolescencia hice aeróbic, también lo típico que te apuntas al gimnasio pero no vas… y fue a los 29 años cuando en realidad me planteé hacer algo por mi salud o por mi físico, en un principio. Entonces, fue a raíz de la gira de festivales, de ver que necesitaba estar en forma, cuando me decidí a salir; y el ponerme una meta, no decir “voy a correr y ya está”, sino plantearme un objetivo que era la carrera de Bombers en Barcelona de 10 kilómetros. Tenía dos meses para prepararla y fue lo que me motivó a entrenar bien, a salir 3-4 días a la semana y a tomármelo como algo en serio.

D: ¿Y cómo recuerdas esa primera 10K?

Z: Fue impresionante. Yo me acuerdo que cuando empecé a correr fui a mi ritmo, como todo el mundo, y pensaba “voy a hacer esta carrera, pero luego ya vuelvo a mi vida sedentaria otra vez” porque estaba siendo horroroso (ríe) Pero fue una carrera súper bonita, primero por la experiencia de correr en Barcelona con muchísima gente por calles que de normal están llenas de coches y de pronto fueran ocupadas por corredores, eso fue súper emocionante; y cuando llegué a la meta la sensación de superación y de esfuerzo tan grande que había hecho me pareció tan potente que, a parte de recomendárselo a todo el mundo, que alguna vez en la vida se planteen hacer una carrera, fue tan increíble que dije: “tengo que seguir corriendo, esto no es una cosa de dos meses, lo tengo que incorporar a mi vida”.

D: A la hora de empezar a correr es muy importante tener a alguien que te enseñe cómo hacerlo bien, un mentor, ¿quién fue el tuyo?

Z: Fue Pablo Marín, un entrenador profesional que me orientó, me aconsejó y me enseñó muy bien a hacerlo. Me gusta mucho su método porque él lo que hace es tratar a cualquier corredor, tenga el nivel que tenga, como si fuera un atleta profesional. Entonces, siempre intenta que a todos los niveles des lo mejor de ti, aunque lo mejor de ti ese día sea correr solo 2 kilómetros. Siempre mira mucho evitar las lesiones, cuidar el cuerpo, aprender a combinar correr y andar, sabe cuándo no puedes más y qué puede dar tu cuerpo cuando no puedes más… A mí me gustó mucho porque me enseñó una de las cosas más importantes a la hora de ponerte a correr: a dosificar. Que cuando empiecas una carrera sabes que no puedes empezar a tope, que tienes que medir tus energías y tienes que llegar al final.

D: Ahora que llevas más de dos años, podríamos decir que tú también eres una experta en el tema y que podrías convertirte en la mentora de alguien, ¿qué le recomiendas a la gente que no ha corrido nunca y quiere empezar ahora?

Z: Que se lo tomen en serio, que correr parece algo muy sencillo porque no necesitas nada más que la calle y hay veces que te pones las primeras zapatillas que pillas en casa y sales un poco a lo loco; y yo creo que correr es un deporte muy complicado en el sentido de que, si no lo haces bien, puede llevarte a muchas lesiones.

Entonces, mi consejo es que se lo tomen siempre con cabeza, que se pongan un objetivo, como hice yo y que fue a mí lo que más me motivó; y sobre todo que al principio no empiecen a ver hasta dónde llegan, sino que se pongan metas chiquititas, que combinen andar y correr, que no hagan lo típico del primer día estás motivado, sales, te haces 5km y luego no vuelves a correr (ríe) Sino que sea al contrario, que el día que tengan energía se dejen energía dentro y al día siguiente analicen sus sensaciones, que vean esas agujetas cómo van y que al día siguiente puedan hacer más; y que sea algo paulatino: que no tengan prisa. Mi consejo principal es que no tengan prisa por llegar, que las metas van apareciendo a lo largo de toda tu carrera y tu vida como runner.

D: A la hora de salir a correr hay mucha gente que corre con música, ¿qué lleva tu playlist de running?

Z: Ay, pues eso es una cosa que siempre me ha llevado a muchas discusiones ¡porque yo corro sin música! Empecé a correr sin ella porque iba hablando con Sonia Martínez, que es una de las chicas con las que salía a correr al principio; o con Pablo, con mi entrenador. Me gustaba o ir hablando o escuchando los sonidos que había a mi alrededor, entonces me acostumbré a correr sin música y ahora me cuesta hacerlo mucho con.

Cuando saqué mi disco [Santa] reconozco que un día lo probé (ríe), para ver qué sensación me daba, y me di cuenta de que por ejemplo la canción El Deshielo es perfecta porque necesito llevar un pulso continuo y pensé: “esta canción es muy guay para correr”. Pero después de ese experimento nunca he corrido con música, la verdad. He hecho playlists, le he pedido a gente que me recomiende… pero es que me gusta oir mi respiración, yo corro en El Retiro y entonces siempre hay mucho ambiente, gente hablando… Que parece que como me dedico a esto debería tener una playlist para correr, pero en casa de herrero… cuchillo de palo (ríe)

D: La siguiente pregunta iba precisamente de esto, ¿qué canciones de Santa meterías tú en una playlist de running y por qué?

Z: Pues la que he dicho, El Deshielo, tiene un ritmo que va muy bien. Yo me la puse e intentaba correr a 5:20 e iba a 5:20, fija, conseguía mantenerme muy bien en una velocidad súper estable. Pero por ejemplo Crash me gusta mucho pero te lleva a acelerones, cada vez que entra el riff de guitarra ¡yo pegaba un acelerón! Iba haciendo una prueba de a qué velocidad iba con las canciones, sobre todo para eso, un experimento personal ¡y con Crash era una locura! Acababa uno en 4′, luego cuando llegaba la estrofa me volvía a poner en 6:30, llegaba otra vez el puente y en el riff me volvía a poner a 4:20 y yo decía “¡pero bueno, que locura!” (ríe) Entonces, a lo mejor va guay para hacer series cortas pero pare hacer continua yo creo que acabas un poco disparado.

D: Como ya hemos dicho, son dos años desde que comenzaste y seguro que ya hay cosas que te cuestan mucho menos como subir y bajar las escaleras del metro, huir de algunos fans… ¿cómo ha cambiado tu vide en general el running?

Z: Pues mira, sobre todo el running ha sido una vía de escape a mi idea mental. Cada vez que tengo estrés, un pelín de agobio porque tengo un volumen de trabajo mayor… salir a correr hace que me olvide un poco de eso, me resetea, y que pueda enfrentarme al trabajo como más fuerte. Y luego, por ejemplo, lo he notado en el escenario, ahora aguanto muchísimo más que antes, no me canso, puedo estar saltando y cantando y no perder la afinación, que es uno de los problemas básicos cuando te quedas sin aire.

Y otra de las cosas que también me gustan es que yo vivo en Madrid y me planteo todas las distancias andando. Es cómo “¿está a 3km? Bueno vale, media hora andando rápido”, todo lo veo ya como en distancias asequibles. Antes cuando me decían que estaba algo a media hora era un horror y ahora parece fácil y además si algún día no salgo a correr a lo mejor hago 7km andando y pienso “guay, ya me he movido un poco”. Me ha animado a ser menos sedentaria en general, a ver el moverme como algo positivo siempre.

D: El tiempo que se pasa corriendo, como tú has dicho es uno que alguien se dedica a sí mismo y da para pensar en muchas cosas, ¿te ha llevado el correr en algún momento a componer algo?

Z: Sí que me ha llevado a ordenar cosas. Yo me he dado cuenta de que mi cabeza trabaja a veces por libre y entonces cuando estoy componiendo algo a lo mejor estoy estancada en alguno momento, entonces salgo a correr y no pienso nada mientras corro, dejo que la mente se me libere y cuando llego a casa es verdad que de repente todo encaja, estoy mucho más lúcida. O sea, que no es en el momento pero a posteriori sí que me ayuda. Sin embargo, a veces sí que me ha venido alguna idea y ha sido muy frustrante porque no he podido grabarlo ni escribirlo (ríe) Se me ocurre una idea corriendo y me digo “va, no la pierdas ¡no la pierdas!” y luego llego a casa y se me ha olvidado (ríe) Entonces casi mejor que me ayude después, no en el momento, porque suelo salir a correr sin móvil y entonces no tengo manera de fijarlo y no puedo hacer nada, es un poco putada (ríe)

D: Desde principios de año has estado sumergida en la grabación de Santa, este se publicó en abril y en seguida empezaste con la promoción, pero aún así encontraste tiempo para correr la Cursa Bombers en Barcelona, ¿notaste durante la carrera que no habías tenido el mismo tiempo para prepararla que en otras?

Z: Sí, sí, sí. Digamos que mi meta, que no es mucha teniendo en cuenta que no soy atleta y que no salgo a correr tanto como me gutaría, era de en 10km bajar a los 50 minutos, tengo casi 32 años así que con 50 minutos más o menos iba a estar contenta. Y es verdad que con la grabación había parado muchísimo, a lo mejor en lugar de correr 5 días salía uno o dos, y es verdad que me costó mucho, creo que hice 55 minutos pero con esfuerzo, para mi era como si hubiera hecho 45 y en realidad luego hice 55, o sea que sí es verdad que se pierde. También es cierto que me recuperé muy rápido, había estado casi mes y medio sin correr con asiduidad y de pronto en mes y medio recuperé muy rápido el tono y la resistencia. Pero claro, no es lo mismo, si hubiese estado continuada… pero bueno, yo ya he asumido que de correr para mí cojo las buenas cosas que tiene y las marcas al final son un estado mental, la marca es superarte en el momento en el que te encuentras.

 

 

 

Una foto publicada por Zahara (@zaharapop) el

D: Y esa es otra, entre las presentaciones, la gira de acústicos, los festivales de verano… habrás estado tiempo sin correr, ¿cuando esto sucede tu propio cuerpo te pide salir a correr?

Z: Sí, sí, además lo paso muy mal. Ahora con tanto viaje, sobre todo con este calor que ha hecho que se me bajaba la tensión muchísimo, lo pasaba muy mal porque tenía la necesidad de salir a correr, de mover las piernas, ganas… y decía “jo, es que son las seis de la tarde, 40ºC, no puedo salir…” y a lo mejor solo tenía ese rato. Eso ha sido lo malo de esta gira, que a lo mejor los únicos huecos que tenía eran al mediodía y era “¡cómo salga ahora me da aquí!”. Entonces lo he echado mucho, mucho de menos. Lo he retomado ahora y me está costando que no te lo crees, pero bueno también forma parte de la recuperación, lo llamamos unos amigos y yo “La Reconquista” y es lo que nos gusta: volver a La Reconquista, recuperarnos y ver como cada vez cuesta menos.

D: Y en “La Reconquista”, ¿el tipo de entrenamiento cambia?

Z: Vuelvo a ser un poco más como al principio, vuelvo atrás. Todas las veces que salgo a correr yo apunto lo que hago: la velocidad, el tipo de entrenamiento que he hecho, los kilómetros, el pulso que llevaba… y entonces cuando llevo un período como ahora que he tenido que parar, vuelvo a hacer los ejercicios que hacía cuando estaba en esas condiciones físicas, entonces siempre vuelvo a hacerlo de una forma un poco ordenada. Cuando llevo tiempo sin correr obviamente no se me ocurre lanzarme a hacer 8 kilómetros, sino que combino andar y correr, intento hacer un entreno de 40-50 minutos pero me lo tomo con calma.

Yo nunca aprieto al principio (ríe) Antes mi cuerpo tendía a lesionarse con facilidad, a pesar de hacerlo bien e ir tranquila tenía sobrecargas… he tenido sobrecargas en cada parte de mi cuerpo ¡me he lesionado todo! (ríe) Entonces yo me lo tomo con mucha tranquilidad, a mi cuerpo le cuesta activarse y yo no le presiono en absoluto. Sé que ahora no estoy corriendo tanto como querría pero que en tres semanas voy a apretar, entonces lo que estoy haciendo ahora es, como decía mi entrenador, quitarle telarañas al cuerpo y decirle: “venga, vamos a ello”.

Zahara entrenando :: Marina Kaysen

Zahara entrenando :: Marina Kaysen

D: Y queda muy poco para que llegue el otoño y con él la Gira Santa, con la que recorrerás más de 9 ciudades hasta diciembre, ¿sacarás tiempo entre bolo y bolo para preparar la San Silvestre Vallecana en la que siempre haces presencia y otras carreras que tengas pendientes?

Z: Sí, por ahora la San Silvestre, que es mi carrera favorita porque es una manera diferente de tomarse la Noche Vieja. A mí nunca me ha gustado especialmente la Noche Vieja porque me estresaba mucho el tener que ir a una fiesta, toda la presión social que hay ese día, ¿no? ¡Y desde que la hago es mi noche favorita! Corres a las cinco de la tarde, anocheciendo, la gente, hay un ambiente… acabas el año haciendo un esfuerzo, ¿no? Haciendo un esfuerzo y superándote, es como que acabas el año peleando y lo empiezas peleando, habiéndome esforzado, no habiéndome emborrachado (ríe) Supongo que es lo que se queda, que he acabado el año de la mejor manera posible. Entonces en ese sentido es mi carrera favorita.

Por ahora es la que tengo en mente porque además me apetece volver a recuperar esa meta que tengo en mi cabeza de 50 minutos y bajar, por lo menos. Entonces estoy empezando ya con los entrenos y me queda un octubre y noviembre bastante duro en ese sentido que me lo voy a tomar como cuando empecé: un objetivo y una meta. Así que sacaré hueco, porque además como los conciertos son en fin de semana tengo entre semana bastante libre para entrenar.

D: Y volviendo un poco al pasado, llevabas poco tiempo corriendo y te hiciste la media maratón en Londres, luego otra en San Francisco y a parte estuviste en Amsterdam más hacia delante corriendo una 10K, ¿cómo es correr fuera de España? ¿el ambiente es muy distinto?

Z: Sí, muy, muy distinto. Por ejemplo en Londres la carrera se llama ‘Run to the Beat’ e hicieron una media maratón en la que como a cada kilómetro y medio había un punto de música y en esos puntos la gente estaba congregada pegando saltos, animando a los corredores…

Yo recomiendo mucho hacer “turismo running” porque correr en una ciudad que no es la tuya te motiva de una manera especial. O sea, de repente estar corriendo en San Francisco, con las cuestas que había allí que son parecidas a las que te encuentras en Lavapiés pero 10 veces más largas (ríe), podrías pensar “¡que sufrimiento!”, pero al estar allí, en otra ciudad… Eran las 6 de la mañana y los 21km estaban llenos de gente animando, no había ningún hueco que dijeras “jo, aquí no hay nadie”. Era precioso, correr al lado de la bahía, con el puente alrededor, luego hay una zona más como Los Ángeles en la que había  gente en sus casitas con la limonada fuera… recuerdo que pasaron dos semanas de una a otra, mi primera media la hice súper lenta, para mí el objetivo principal era acabarla, no pretendía hacer marca, y la hice a 6:40; y semanas más tarde la hice en San Francisco a 6:10, que fue una muy buena mejora teniendo en cuenta que había unas cuestas de casi milla y media que las pillas de perfil y decías: “¡me voy a volar!”

Me gusta como la gente fuera de España está muy, muy, muy implicada en las carreras. En Ámsterdam pasó algo parecido a Londres y SF, la salida fue preciosa: la gente animando y bailando, estar corriendo por los canales… te da una fuerza y un aliciente extra que en mi caso a mí siempre me ha ayudado. He corrido mucho mejor fuera de España que dentro por eso, porque el correr por sitios que no conoces hace que todo vaya mucho más rápido y el estar rodeada de gente que habla otro idioma a mi también me molaba mucho, la gente animando en inglés, los carteles… todo era muy exótico.

D: ¿Conoces la Spartan Race? ¿te atreverías con ella?

Z: Sí (ríe) me lo he planteado varias veces, pero luego cada vez que voy a apuntarme me da cosa al ver lo peligrosa que es, en el sentido que la gente acaba con magulladuras, hay quien que se tuerce un hombro… y yo todavía tengo como mucha responsabilidad sobre mi trabajo. Yo quiero hacer un deporte que no me perjudique, me da mucho miedo hacerla y yo estoy como una cabra (ríe) si tengo que subir y trotar me voy a volver loca y voy a acabar que ya me veo, llego sin piernas (ríe) Pienso: “como me tuerza una muñeca o me pase algo en una mano y no pueda tocar…” Entonces por una parte me vuelve loca y me llama muchísimo la atención, pero todavía tengo un poco de sentido de la responsabilidad (ríe)

D: Y a combinar con otras disciplinas y hacer, por ejemplo, un triatlón, ¿te atreverías?

Z: Mira, tengo un problema con el triatlón y es que la bici me da mucho miedo y nadar me parece muy aburrido. He ido a la piscina y pienso “¡pero la gente como puede entrenar aquí!” si es que acabo la cuarta vuelta y voy mareada, ya me he aburrido de ver los mismos señores a mi alrededor nadando… a mi lo que me gusta de correr, por eso no corro en cinta y salgo siempre a parques, es avanzar, ver cosas nuevas y tener sensaciones y experiencias. Pero claro, en la piscina me aburro mucho y en la bici me da mucho miedo ir rápido y entonces no lo veo.

Lo he combinado con pilates, que no tiene nada que ver pero que fortalece mucho la parte central del cuerpo y ayuda mucho a fijar la cadera para correr, que además lo recomiendo a toda la gente que corra, y poco más. En el gimnasio a veces hago alguna sesión de cosas más divertidas que no comprometan mi estado físico (ríe)

Zahara practicando pilates :: Marina Kaysen

Zahara practicando pilates :: Marina Kaysen

También te puede interesar

Comentarios