Bailey Matthews o cómo firmar una de las mejores historias de superación con solo 8 años

Bailey Matthews superó un Tritaltón con solo 8 años sufriendo una parálisis cerebral.

El mundo del deporte está lleno de historias, historias de superación, de victorias, de derrotas, de lucha, de peleas con uno mismo… Nuestro cuerpo se enfrenta a todos los obstáculos posibles (y algunos desconocidos), y en algunas ocasiones es capaz de superar a nuestra mente. Esa que a veces nos dice que no podemos hacer una cosa, que nos recomienda parar o que nos dice que no estamos preparados para superar una difícil prueba, sea la que sea. Y si el deporte está cambiando, nuestra mentalidad también. Carreras como la Spartan Race, los Triatlones o los Maratones nos ayuda a superar a nuestros límites, pero algunos van más allá.

Los límites a veces se convierten en barreras arquitectónicas que no hacen más que impedir nuestro avance, pero ese caminar con paso firme nos puede ayudar a superarlas y a dejarlas atrás. Eso es lo que debió pensar Bailey Matthews, quien con solo 8 años ha decidido romper todas las barreras, superar todos los límites y lo que es más difícil, mandar una lección a todo el planeta. Con solo 8 años, Bailey Matthews se ha convertido en un ejemplo de superación para todo el mundo.

North Yorkshire, escenario de la leyenda

North Yorkshire, en Inglaterra, celebraba su particular Triatlón y allí iba a participar Bailey Matthews, un niño de ocho años que sufre una parálisis cerebral. Matthews nació nueve semanas antes de la fecha prevista y a los 18 meses se le diagnóstico una parálisis cerebral que le impide coordinar y mover su cuerpo como cualquier persona. Una dificultad que se ha ido paliando con el paso de los años, aunque ha costado. El pequeño Matthews ha tenido que aprender a andar hasta en cuatro ocasiones y no es capaz de hacerlo de la mejor manera posible sin su andador, algo que le acompaña durante su vida. Pero esos problemas no fueron tales cuando decidió participar en el Triatlón de su localidad.

BA

Bailey Matthews sorprendió a sus padres, Jonathan y Julie Matthews, también apasionados del mundo del deporte, cuando les dijo y les confirmó que quería participar en el Triatlón de North Yorkshire. Una prueba complicada ya de por sí y que exige una preparación casi perfecta. Pero Matthews era consciente de que podía superarlo. Su reto era poder con 100 metros a nado, con 4 kilómetros en bicicleta y con 1.300 metros de carrera como punto final. Y vaya si lo hizo. Si más ayuda que su andador, Bailey Matthews terminó cruzando la línea de meta donde le esperaban sus orgullosos (y de qué manera) padres.

A la línea de meta, sin andador

Muchos de los presentes en el Triatlón ya no como atletas sino como meros aficionados esperaban la llegada de Bailey Matthews. Sin quererlo pero de forma merecida, el único protagonista del día y de aquella prueba fue Bailey Matthews. Poco o nada importaban las marcas, los ganadores o los atletas que se quedaron por el camino. El único protagonista del día era aquel niño de 8 años que sin darse cuenta y sin buscarlo estaba haciendo historia y mandando un mensaje a todo el planeta. Solo por participar ya había dado un paso adelante, pero su objetivo era terminarlo. Pero, por si fuera poco, la forma en la que cruzó la meta puso más emoción a su participación en el Triatlón.

Sin su andador, Bailey Matthews no es capaz de enlazar más de cinco pasos debido a su enfermedad. Pero eso no importaba. Matthews se quitó su andador y quiso cruzar la línea de meta por sus propios medios. Cada varios pasos se caía al suelo, pero el niño de 8 años se levantaba esbozando una sonrisa consciente de que esos besos al suelo no iban a impedir su llegada. Con su padre al lado y con su madre esperándolo en la línea de meta, Matthews completó el Triatlón de North Yorkshire por su propio pie y escribiendo una página en la historia del deporte y de la humanidad.

Historias como las de Bailey Matthews no hacen más que reconciliarnos con la humanidad y con el deporte, capaz de regalarnos momentos como estos. Con solo 8 años y con una parálisis cerebral, Bailey Matthews fue capaz de superar todas las barreras (hasta la del andador) para completar una prueba tan exigente como es un Triatlón. Y su historia, como no podía ser de otra manera, ha dado la vuelta al mundo.

Gracias, Bailey.

También te puede interesar

Comentarios